viernes, 30 de marzo de 2018

JULIO ROMERO DE TORRES

Hola chicas, buenas tardes.

Hoy os traigo unos cuadritos a punto de cruz que acabo de colgar en el pasillo de la planta de arriba de casa.


Los tenía listos hace varios días pero esperaba al manitas de la casa... no me fio mucho de mí con la taladradora.

Os los pongo uno a uno...


La chiquita piconera, 1930, es el cuadro más conocida  del pintor.  Lo terminó poco antes de fallecer. La modelo fue una joven de unos 14 años, María Teresa López que también sirvió de modelo para el otro cuadro, "La Fuensanta".



La Fuensanta, 1929. El cuadro muestra a la joven sentada, en tres cuartos y la cabeza mirando directamente al espectador. En la parte superior izquierda se aprecia un caño del que brota agua. Su sencilla vestimenta, falda roja y camisa blanca, contrasta con el fondo, de tonos neutros. El foco se centra en la parte central del cuadro, resaltando la cara, brazos y torso de la modelo. Ilumina, así mismo, la parte central del cántaro, incidiendo en la textura del mismo y dejando apreciar el minucioso detallismo con el que ha sido representando.

Como os decía, los llevé a enmarcar hace ya algunas semanas, y el bordado lo tenía guardado de algunas semanas más, pero, por fin, están donde deben estar. Fueron un regalo de mi tía y madrina, hermana de mi madre.

Buen Viernes Santo.

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